Cumplir la EUDR desde el origen significa garantizar cuatro cosas concretas en cada parcela que forme parte de tu exportación, antes de que el producto salga hacia Europa: geolocalización verificada (sin excepción por país), prueba de legalidad de la tierra, evidencia de la fecha de producción, y trazabilidad sin mezcla con origen desconocido. No basta con tenerlas: hay que poder demostrarlas, durante cinco años, si un comprador, un auditor o una autoridad competente las pide. Una misma declaración de diligencia debida puede cubrir varios envíos, pero dentro de ella hay que garantizar estas cuatro cosas para cada parcela que haya contribuido al producto.

1. Verificar la geolocalización EUDR, no solo tomarla

No es suficiente con tomar una coordenada. El Artículo 2(28) del Reglamento (UE) 2023/1115 exige que tenga seis decimales de precisión, que corresponde al formato correcto según el tamaño de la parcela (un punto si es menor de 4 hectáreas, un polígono completo con todos sus vértices si es mayor), y que se comprobó en el momento de la recolección, no reconstruida semanas después a partir de una memoria o un mapa aproximado.

Una duda frecuente que conviene aclarar: no existe ninguna excepción a este requisito por venir de un país clasificado como de riesgo bajo. Da igual la clasificación de riesgo del país de origen: la geolocalización de cada parcela es obligatoria siempre, sin excepción.

2. Confirmar la legalidad de la tierra, sin exigir de más

Hay que verificar que el productor puede vender legalmente su cosecha según la ley de su país, aunque no tenga un título de propiedad formal ni la parcela esté inscrita en un registro catastral. Sin esa verificación, el requisito de legalidad de la EUDR queda en el aire. Lo importante aquí es no confundir "sin papeles" con "sin cumplir la ley": son cosas distintas, y la EUDR solo exige la segunda.

Qué cuenta como evidencia real de legalidad: que el proveedor tenga toda la documentación que demuestre el cumplimiento de la legislación aplicable disponible y verificable de inmediato cuando se le solicite. Si esos documentos están listos al pedirlos, es una señal de que la cadena está bien establecida. También hay que tener en cuenta indicadores del país de origen, como el nivel de corrupción o los índices de riesgo empresarial, porque pueden debilitar la fiabilidad de los documentos aunque existan.

Esta evaluación es lo que determina si el riesgo es "despreciable": una conclusión a la que se llega tras el análisis, no una casilla que se marca por defecto ni algo que un país o una materia prima puedan tener asignado de forma automática.

3. Demostrar la fecha de producción, no asumirla

Hay que poder acreditar que la materia prima procede de tierra que no fue deforestada ni degradada después del 31 de diciembre de 2020, fecha de corte fijada en el Artículo 2 del Reglamento (UE) 2023/1115. Esa fecha se refiere al momento de producción de la materia prima, no al momento en que se comercializa ni al momento en que se exporta. No basta con asumir que la finca "siempre ha sido así": hace falta la evidencia que lo respalde, normalmente cruzando la geolocalización con imágenes satelitales de cobertura forestal.

4. Garantizar la continuidad sin mezcla, en cada transformación

Desde que se recoge el dato de origen hasta que el producto llega al comprador europeo, hay que comprobar que en ningún punto se mezcla con materia prima de procedencia desconocida. Esto incluye el acopio, la mezcla en molino o silo, y cualquier transformación intermedia. Un solo punto sin verificar invalida todo el lote resultante, no solo la parte correspondiente a ese origen desconocido.

Qué hacer si un proveedor no te da alguno de estos cuatro datos: la norma es clara y no deja margen de interpretación. Si no puedes obtener la información que exige el reglamento, tienes que abstenerte de colocar o exportar ese producto. Intentarlo sin esa información es, en sí mismo, un incumplimiento.

Cuánto tiempo hay que conservar la evidencia de diligencia debida EUDR

El Artículo 9 del Reglamento (UE) 2023/1115 obliga a recopilar y conservar esta información. No basta con reunir estos cuatro elementos una vez: hay que conservarlos durante años, y el plazo cambia según qué documento sea:

Qué se conservaCuánto tiempoDesde cuándo
Documentación de diligencia debida y medidas de mitigación5 añosDesde que se ejerció la diligencia debida
Registro de la propia declaración de diligencia debida (DDS)5 añosDesde su presentación en TRACES NT
Evidencia de correspondencia entre lo declarado y lo realmente exportado5 añosDesde la fecha de colocación o exportación

Si una autoridad competente pide esta evidencia tres años después de un envío, tienes que poder mostrarla igual que el primer día.

Cómo asegura Retexcycle Origins estos cuatro elementos

Retexcycle Origins resuelve estos cuatro puntos como parte de un mismo flujo, no como pasos sueltos. Así funciona en la práctica:

Paso 1. Legalidad y riesgo, verificados antes de empezar. El exportador o la empresa correspondiente registra a todos los productores y sus parcelas. Se hace un análisis de deforestación y de riesgo, y se completan cuestionarios de diligencia debida para corroborar que todo cumple con los requisitos establecidos.

Paso 2. Geolocalización, capturada en el punto de acopio. Cada recogida se registra a través de un código QR asignado a cada productor, y queda guardada con un código alfanumérico único e inviolable, vinculado a la geolocalización de esa parcela.

Paso 3. Continuidad, sin perder la identidad del lote. Cada mezcla y cada envío queda registrado con códigos únicos, respetando las cantidades de cada recogida o lote y evitando desbordamientos. Así se asegura, a lo largo de toda la cadena, la identidad preservada.

Paso 4. Evidencia disponible durante cinco años. Toda la documentación queda archivada el tiempo que exige la normativa.

El resultado: cuando una autoridad o un comprador pide evidencia de un lote concreto, ese código permite reconstruir todo su trayecto en minutos, sin buscar en carpetas ni preguntar a nadie.

Por qué esto no se puede dejar para el último momento

Estos cuatro elementos no se reúnen de un día para otro cuando ya toca exportar. Se construyen a lo largo de toda la cadena, desde la recolección hasta la entrega, y cuanto antes se integren en el proceso habitual de trabajo, menos trabajo de reconstrucción hace falta cuando llega el momento de declarar.

Quedan menos de cinco meses para el 30 de diciembre de 2026, fecha de aplicación para operadores grandes y medianos. Si quieres comprobar cómo quedarían estas cuatro garantías resueltas en tu propia cadena, puedes solicitar una demo con tus datos reales, o consultar el resto de dudas frecuentes sobre la EUDR en nuestra página de preguntas frecuentes.